Me aplico SPF50+ desde navidades. Cada día, llueva o haga sol, y especialmente los días nublados —que son los más traicioneros porque no pican pero la radiación UVA atraviesa las nubes igual que un día despejado. Empecé con esto hace años, cuando entendí que el fotoenvejecimiento no es algo que pase de golpe sino una acumulación de exposiciones sin protección que se van sumando en silencio durante décadas.
Este año tuve la oportunidad de conocer de primera mano los productos Solares Protextrem de los Laboratorios Ferrer, en un taller en su sede de Barcelona. Fue una de esas experiencias donde lo que ya sabías cobra mucho más sentido cuando lo ves explicado por quienes formulan los productos.
Por qué el SPF50+ no es opcional si te importa tu piel
La radiación ultravioleta actúa sobre la piel en dos niveles. Los rayos UVB son los responsables de las quemaduras solares visibles: actúan en las capas más superficiales de la piel y son los que notas cuando te pasas en la playa. Los rayos UVA penetran más profundo, llegan a la dermis, y son los principales causantes del fotoenvejecimiento prematuro: las manchas, la pérdida de firmeza, las arrugas finas que aparecen mucho antes de lo que deberían.
Lo que hace el SPF50+ es bloquear o absorber esa radiación antes de que llegue a las células cutáneas. Con un SPF50+ bien aplicado (y esa parte del «bien aplicado» es clave) estás bloqueando el 98% de los rayos UVB. Para los UVA, necesitas un protector de amplio espectro —que también cubra UVA— y eso es exactamente lo que busca la formulación Protextrem.
El taller Protextrem: lo que aprendí en la sede de Ferrer en Barcelona
El open day de Laboratorios Ferrer fue un formato de taller con mucha atención personalizada, muy diferente a las presentaciones de producto habituales donde te ponen un folleto delante y te cuentan lo maravillosos que son. Aquí hubo explicaciones técnicas sobre la formulación, demostración de productos y tiempo para preguntar.
Lo más interesante que aprendí: la cantidad de protector solar que la mayoría de personas aplicamos en la cara es muy inferior a la que se usa en los tests de laboratorio para determinar el factor SPF. En la práctica, un SPF50+ aplicado a la cantidad real que solemos ponernos puede comportarse más como un SPF15 o SPF20. La solución es aplicar más cantidad y reaplicar cada dos horas de exposición.
Qué tiene de especial Solares Protextrem
- Amplio espectro UVA/UVB: protección real contra los dos tipos de radiación que dañan la piel.
- Fórmulas sin dejar residuo blanco: uno de los problemas históricos de los protectores de alto SPF. Protextrem trabaja con fórmulas de fácil absorción que no dejan el acabado lechoso habitual.
- Versiones específicas para rostro y cuerpo: la piel del rostro necesita una textura diferente a la del cuerpo, y las fórmulas están diferenciadas.
- Integración con nutricosméticos: la gama combina la protección tópica con complementos orales para una protección desde dentro. (Más sobre esto en el artículo sobre nutricosméticos solares.)
Cómo aplico el protector solar en mi rutina diaria
El orden importa. En mi rutina de mañana, el protector solar es siempre el último paso antes de salir o de aplicar maquillaje. Va después de la hidratante y del sérum de vitamina C. En días de mucha exposición, llevo el protector en el bolso y reaplicó sobre el maquillaje con un stick o un spray SPF —el formato importa menos que el hecho de reaplicar.
Las zonas que más olvido la gente (y donde más manchas aparecen con el tiempo): el cuello, el escote, el dorso de las manos y las orejas. Las manos son especialmente reveladoras de la edad biológica real y son las que más se exponen sin protección durante toda la vida.
Si quieres saber más sobre rutinas de protección solar y sobre el papel de los nutricosméticos en la preparación de la piel para el verano, te recomiendo leer también nuestra guía de nutricosméticos solares. Y para más contenido de belleza y cuidado de la piel, visita nuestra sección de belleza.

